Confiar en alguien lleva su tiempo. Mucha gente confía en cuanto conoce. Otros no lo hacen ni después de años de amistad.
Y es que es complicado saber cuándo puedes confiar. Saber cuándo alguien te va a fallar lo menos posible, porque, al fin y al cabo, todo el mundo se cae alguna vez.
Pero confiar no nos puede cegar. No puede ser como una venda en los ojos.
Porque la persona en quién más confías hoy, te puede fallar mañana.
A veces el único en quien debes confiar es en ti mismo. Tú no te puedes fallar.
Así que ante la duda de confiar en uno o en otro, quedate contigo mismo.
Cree en ti. Confía en ti.
Firmado, Corre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario