viernes, 9 de septiembre de 2016

Respect

Lo que, en mi opinión, debería dominar el mundo.
Pongamos ejemplos. En grandes magnitudes: Fuera guerras. En situaciones cotidianas: Cero críticas.
Y sí, es una completa utopía pretender que el respeto salga triunfante, pero me es inevitable no querer aspirar a ello.
Creencias, modas, acciones, tendencias. Con respeto todo sería perfecto, todo saldría sublime.

Y es que el respeto incluye amor. Sí,  si yo no te juzgo, no planeo tu degradación, vivo mi vida sin afectar a nadie..no habría mayor expresión de amor al prójimo.

Y es que el respeto incluye paz. Sí, distintas formas de ver las cosas, miles de opiniones, millones de aspiraciones, pero todo ello sin pisar al prójimo. Cero guerras, ningún conflicto.

Y es que el verdadero respeto, aplicado al cien por cien, conlleva felicidad. Provoca que tú me importes, que trate de que no te hundas, que sientas mi presencia.

Seamos realistas. Caigamos de la nube. Soy yo contra el mundo. Pero, creedme, no es del todo imposible. Si todos lo pusiéramos en práctica, el respeto vencería.

Ve.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Mentiras

Seamos sinceros por una vez, ¿quién no ha mentido nunca?
Nos quejamos de políticos, líderes religiosos, reporteros, personas cercanas... que usan la mentira como primera vía de escape de la realidad.
Y es cierto. Con solo mentirnos a nosotros mismos ya todo pierde su esencia.
Nada es lo que es.
Las mentiras son como granadas. Destruyen todo lo que pillan.
Tienen capacidad para todo y un poquito más.
Separan a los países y a sus gentes,
rompen amistades y relaciones,
nos alejan de nuestro hogar,
nos hacen ver la otra cara de quien nos hizo daño.
Y es que las mentiras son como bolas de nieve, que van creciendo hasta que son lo suficientemente grandes como para ser descubiertas fácilmente.
Pero la verdad es que si no hubiese verdad, no habría mentiras.
Y... ¿tan horrible es la verdad que tenemos que inventárnosla?

Firmado, Dile.