Llevaba mucho tiempo sin compartir nada, sin tener tiempo
para mí, sin tener tiempo para tener tiempo.
Con esta introducción creo que ya he dejado claro de qué va
el tema. No quiero hacerte perder el tiempo en intentar adivinarlo.
Nos quejamos de no tener tiempo. Siempre. No hay día que no
nos acostemos sin remordimiento alguno por todo aquello que podríamos haber
hecho, pero el tiempo va en primer lugar en esta imposible carrera.
No sabría poner aquí una definición de tiempo que me fuese
totalmente exacta, porque seguramente me equivocaría.
Pero voy a ir al grano. Necesito tiempo.
Tiempo para poder detenerme en las pequeñas cosas; tiempo
para dar a los demás; tiempo para aprovechar como a mí me gusta; tiempo para
estar más con los míos; tiempo para un café de un sábado por la mañana con un
viejo amigo; tiempo para esperar a alguien; tiempo para conocer de verdad;
tiempo para poder equivocarme; tiempo para tener tiempo. Eso es, solamente eso.
¿Es mucho pedir?
Medidlo como queráis, yo creo que no deberíamos vivir con un
reloj a cuestas. Todo es cuestión de tener presente el presente.
Firmado, Dile.
No hay comentarios:
Publicar un comentario