miércoles, 5 de abril de 2017

Libertad

Sabes que lo tienes todo cuando te empiezas a preguntar qué hacer. Sabes que lo tienes todo cuando no sabes qué elegir. Y sabes que lo tienes todo cuando no sabes por donde seguir.

Lo tienes...o lo podrías tener...pero decides renunciar a ello, no puedes quedarte con las infinitas cosas que te gustaría poder disfrutar.
No deberían culparnos por elegir, por poner en práctica tu libertad, para eso se te ha dado, y solo tú puedes ejercerla.

Aún así te juzgan, intentan hacerte sentir mal por tu elección, diciéndote que te equivocas, que no lo has pensado bien, que no eres consciente de lo que pierdes, y que nunca vas a tener algo como lo que acabas de renunciar.
Ilusos, no entienden nada, las oportunidades en la vida son únicas, sí, pero también reemplazables. Aunque parezca contradictorio, ambos términos son perfectamente compatibles.

Hoy renuncio a esto, y mañana no lo podré volver a elegir, pero quién sabe si tendré una oportunidad mejor que la que rechacé. No va a ser la misma, pero sí mejor.
No deberíamos arrepentirnos. Los trenes pasan una vez, pero también hay barcos, coches, aviones que podremos coger.

Ejerzamos nuestra libertad día a día,
orgullosos de lo que elegimos,
orgullosos de lo que renunciamos,
orgullosos de lo que elegiremos.

Ve.

lunes, 6 de febrero de 2017

Esperanza

Nos pasamos la vida esperando. Los que menos tienen ya a alguien o algo, un motivo por el cual levantarse cada vez que suena el despertador. Los que más aún seguimos buscándolo, y es eso lo que nos da la fuerza para levantarnos.
Un día más es un día menos. Y sí, es correcto eso de buscar. La errata está en no saber lo que se busca, en poner la atención únicamente en lo que se encuentra. ¿Y en verdad buscamos? Quizá solo esperamos que ese algo llegue, nos mire y salude.
Pasan los días y ese vacío sigue sin llenarse. Los problemas se encargan de colmar nuestro vaso. Aún buscamos ese algo que lo vacíe, que nos llene. Y por eso seguimos apagando el despertador y levantándonos, cada día con un pie, eso es lo de menos; y  continuamos la búsqueda, porque como siempre se ha dicho: la esperanza es lo último que se pierde.

Ve.

lunes, 16 de enero de 2017

Tiempo

Llevaba mucho tiempo sin compartir nada, sin tener tiempo para mí, sin tener tiempo para tener tiempo.
Con esta introducción creo que ya he dejado claro de qué va el tema. No quiero hacerte perder el tiempo en intentar adivinarlo.
Nos quejamos de no tener tiempo. Siempre. No hay día que no nos acostemos sin remordimiento alguno por todo aquello que podríamos haber hecho, pero el tiempo va en primer lugar en esta imposible carrera.
No sabría poner aquí una definición de tiempo que me fuese totalmente exacta, porque seguramente me equivocaría.
Pero voy a ir al grano. Necesito tiempo.
Tiempo para poder detenerme en las pequeñas cosas; tiempo para dar a los demás; tiempo para aprovechar como a mí me gusta; tiempo para estar más con los míos; tiempo para un café de un sábado por la mañana con un viejo amigo; tiempo para esperar a alguien; tiempo para conocer de verdad; tiempo para poder equivocarme; tiempo para tener tiempo. Eso es, solamente eso.
¿Es mucho pedir?
Medidlo como queráis, yo creo que no deberíamos vivir con un reloj a cuestas. Todo es cuestión de tener presente el presente.


Firmado, Dile.

Escúchate

Nos da miedo escucharnos. ¿Qué tenemos que decirnos? Pedimos consejo, a veces para corroborar lo que ya sabemos que queremos. Es una forma de, si sale mal, echar las culpas a nuestro consejero. Jamás seremos capaces de admitir que también fue decisión nuestra si el resultado fue pésimo.

Nos da miedo afirmar lo que ya sabemos. Como si fuésemos dos personas en vez de una. Está la que habla, dice permanentemente su opinión respecto a todo. Y la otra, cuya mayor pasión es ponerse los auriculares y subir el volumen al máximo. A veces ésta última decide apagar la música por un microsegundo y escuchar lo que la voz primera tiene que decir. Pero le da miedo, no quiere arriesgarse, por miedo a salir dañada.
Pero no caemos en la cuenta de que el 'no' ya le tenemos, y si sale un 'sí'? La mayoría de las veces no lo intentamos, y nos quedamos sin saber lo que nos perdemos.
Una cosa tengo clara y es, que lo que tu no hagas otro lo disfrutará por ti. Y pudiendo tener tú la oportunidad, ¿por qué no aprovecharla?

Se valiente, arriésgate.

Ve.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Machismo no, EDUCACIÓN

Somos mucho de indignarnos, pero también de quedarnos quietos, de brazos cruzados.
No es mentira que hemos avanzado mucho en cuanto a igualdad, pero no lo suficiente. Es cierto que nadie tose cuando una chica decide ser ingeniera, militar, policía, es más, ya ni nos cuestionamos que sea correcto o no. Son avances, pero no nos podemos dar aún por satisfechos.
Me gustaría distinguir entre machismo y educación. Hace un tiempo supe de un chico al que le habían denunciado por el simple hecho de ceder el paso a una chica en la puerta del metro. Eso no es machismo, señores, se llama educación. Al igual que ella lo debería de haber hecho con él.

Ver a una chica que no puede con el peso que lleva y pensar: ''Somos iguales, que se aguante''; no, no, no y no. Es algo objetivo, esa chica necesita ayuda, y no es más ni menos tras recibir la tuya.
Ojalá no confundiesemos machismo con educación, ojalá pudiesemos abrir los ojos y darnos cuenta de cómo las cosas son.
Porque hoy necesitas ayuda tú y mañana seré yo. Cuestión de educación. Para eso deberíamos de estar, para ayudarnos unos a otros, sin importar raza, sexo, religión. Luchemos por ello, logremos la verdadera igualdad.

Ve.