domingo, 9 de octubre de 2016

Color de rosas

Cuántas veces nos han dicho que la vida no es una fábrica de deseos.

Envidio a los niños. En cierto modo viven engañados, pero felices. Da igual que llueva o haga un día espléndido. Su única preocupación es tener que obedecer a mamá. Viven con el deseo de crecer y ser autosuficientes. Todo lo ven color de rosa.
Hasta que sus deseos se hacen realidad. Y esa niña que todos los días quería ir al cole ahora desearía no haberse levantado. Esa pequeña que pensaba que su abuelito solo tenia fiebre comienza a darse cuenta de lo que hay. Aquella que se sentía querida y atendida por todos ahora está encerrada, llorándole a la almohada mientras las letras de las canciones le van calando.
Sí, y esa niña quería crecer. Pero no sabía lo que ser mayor conllevaba.

Seamos positivos, no todo es malo.
Sólo necesitamos pintura, únicamente eso. Elige los colores. Plasma tus pensamientos en el papel. Suelta la cuerda. Déjate llevar.
Hoy elegí blanco y negro. Mañana añadiré el gris. Más tarde el verde para seguir con el azul. Y así día tras día, completando mi arcoiris. Porque quizás algún día me dé por colorear mi vida de rosa y será cuando realmente haya conseguido mi objetivo, volver a ser esa niña que un día fui.

Ve.

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